Edward Bernays

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El Profesor Doctor Edward L. Bernays Freud

Considerado el mejor experto en Relaciones Públicas del mundo, asesor de Presidentes de Estados Unidos, de la Casa Blanca, de Gobiernos de países y empresas líderes, así como pionero mundial de la profesión. En 1985 fué presidente honorifico de ESERP y le dió un gran impulso.

Caso: Conferencia de Paz en Versalles

 

En relación a la segunda tendencia –la creciente disposición del público a esperar información y a ser escuchado en materias de interés social y político- la descripción del periodista americano en la Conferencia de Paz de Versalles que hace Ray Stannard Baker es un excelente ejemplo. El señor Baker, nos cuenta el shock que los periodistas americanos dieron a los diplomáticos europeos por el hecho de llegar no rogando, sino exigiendo. Estaban sentados delante de cada puerta, cuenta el señor Baker: “Miraban por encima de cada hombro. Querían todas las resoluciones y todos los informes y los querían inmediatamente”. Nunca olvidaré a la delegación de periodistas americanos, encabezados por John Nevin, ví cómo exigían en ese sancta sanctorum, que es el Ministerio Francés de Asuntos Exteriores, ser admitidos a la primera sesión general de la Conferencia de Paz. Los de la vieja escuela estaban horrorizados por la forma en que ofendían las antiguas convenciones, eran tan directos y faltos de protocolo como la misma democracia”.


Yo mismo nunca olvidaré esa misma sensación cuando Herbert Bayard Swope, del New York World, en la sala de prensa del Hotel Crillon de Paris, a la cabeza de los representantes de la prensa, forzó a la Conferencia a tener en cuenta a la opinión pública, a admitir a los periodistas y a proporcionar comunicados diariamente.


Que las naciones de este mundo empiezan a sentir la presión del público por ser admitido en los misterios de los asuntos exteriores se puede apreciar por el siguiente informe publicado en el New York Herald bajo el encabezamiento de su bureau parisino el 17 de enero de 1922: “El éxito alcanzado por lord Riddell al conseguir publicidad para la opinión británica durante la Conferencia de Washington, mientras el punto de vista francés apenas consigue hacerse oír, puede tener como resultado el nombramiento de un agente de propaganda para tratar con los periodistas extranjeros por parte del gobierno dePoincaré. El Eclair de hoy urge al nuevo primer ministro a encontrar a su propio lord Riddell entre el personal parlamentario y del cuerpo diplomático para explicar al mundo el punto de vista francés”. Walter Lippmann, del New York World, en su volumen “Opinión Pública” declara que: “la revolución más significativa de los tiempos modernos no es ni económica, ni social ni industrial, sino la que está teniendo lugar en el arte de crear consenso entre los gobernados”. Y continúa diciendo: “En la vida de la nueva generación que tiene hoy en día el control, la persuasión se ha convertido en un arte racional y en un órgano normal de gobierno popular. Ninguno de nosotros puede comprender las consecuencias, pero no resulta aventurado decir que el conocimiento de los métodos de crear consenso alterarán cualquier premisa política. Bajo el impacto de la propaganda, no sólo necesariamente en el sentido siniestro de la palabra, las únicas constantes de nuestro pensamiento se han convertido en variables. Ya no es posible, por ejemplo, cree en el dogma cardinal de la democracia, el que dice que los conocimientos necesarios para la gestión de los asuntos humanos salen espontáneamente de nuestros corazones. Cuando seguimos esa teoría nos exponemos a la autodecepción y a formas de persuasión que no podemos verificar. Se ha demostrado que no podemos confiar en la intuición, en la consciencia o en los accidentes de las opiniones fortuitas para tractar con el mundo que está más allá de nuestro alcance”.