Edward Bernays

Menu
El Profesor Doctor Edward L. Bernays Freud

Considerado el mejor experto en Relaciones Públicas del mundo, asesor de Presidentes de Estados Unidos, de la Casa Blanca, de Gobiernos de países y empresas líderes, así como pionero mundial de la profesión. En 1985 fué presidente honorifico de ESERP y le dió un gran impulso.

DIFERENCIAS CON EL MÉTODO DE BERNAYS

 

 

Tabla 34: Tabla comparativa entre las fases del método de Bernays y el MMPS.

.

.

Tras un primer análisis podemos observar que no sólo se ha ampliado el modelo de persuasión de Bernays en cuanto al número de fases y contenido, sino que además las técnicas de investigación, de definición y de diagnóstico utilizadas, entre otras, se han mejorado tanto cuantitativamente como cualitativamente, pues permiten obtener resultados más abundantes, a la vez que más precisos y científicos. Asimismo, destacamos la introducción de nuevas técnicas y estrategias como el benchmarking, el brainstorming, gestión del conocimiento, networking, marketing de clientes, protocolo, lobby, la información continuada, publicity adaptada a los tiempos modernos, acciones nuevas para generar credibilidad y confianza, nuevas formas de coincidencia de intereses, la utilización de laboratorio sociológico para testar al público y su opinión, entre otros, tal como se aprecia en la lectura del modelo, en el bloque cuatro. En este análisis inicial podemos observar que si bien en el modelo de Bernays el sistema de aplicación era “falloerror”, es decir que la campaña de RR.PP. se aplicaba a todo el público, si funcionaba se mantenía y si no funcionaba se modificaba, en base a la respuesta y necesidades del público, en el MMPS, no sólo se realiza una prueba piloto (Fase VI) en un laboratorio de contrastación, a fin de mejorar o modificar la campaña si ésta no tuviese los efectos deseados, antes de implementarla a todo el público, sino que además, previamente a la prueba piloto, se realiza un plan de crisis (Fase II) para tener varias herramientas diseñadas con anterioridad a una posible situación de crisis, derivada de nuestra ya segunda fase del test.

.
Otro de los aspectos que aparece como innovación en el MMPS es la importancia en la definición de los mensajes que se van a transmitir a la opinión pública, clasificándolos en objetivo principal y objetivos secundarios, así como una especial atención por identificar los mejores canales para orientar la campaña con el/los mensaje/s que deseamos transmitir a la opinión pública. Y es en este punto, dónde también hemos observado una evolución importante del método de persuasión de Bernays al MMPS, y que es la introducción de nuevos canales como Internet, sms, blogs, guiones de teleseries, entre otros, así como un destacado análisis de todos los canales de comunicación, valorando de cada uno de ellos los pros y los contras, así como su potencial en la aplicación de dicha campaña, e identificando al mismo tiempo para cada canal el público al que se orientará, el fin que perseguirá y la fuerza dentro del global de canales. Tendríamos que especificar que uno de los grandes pilares que el MMPS ha heredado del método de persuasión de Bernays es hacer coincidir el interés privado del cliente que contrata a los especialistas en relaciones con los públicos que dependen para su éxito, con el interés del público al que se va a aplicar la campaña de persuasión: Otro de los puntos del método de Bernays que ha incorporado el MMPS es la definición de la estrategia y las tácticas a emplear durante la campaña de persuasión. Bernays trata estos puntos en las fases dos y siete.  La ejecución y gestión de la campaña con garantía de persuasión también tiene un papel fundamental en ambos métodos, aunque tenemos que destacar que en el MMPS se desarrolla con un control y seguimiento de los presupuestos especificados por partidas y con responsables para cada una de las mismas, así como con un planning temporal detallado para cada una de las etapas de comunicación planificadas en la estrategia.

.
Una nueva fase, con respecto al modelo de Bernays, la novena: la valoración de la campaña. La valoración de la campaña, a corto y medio plazo, nos permite medir la efectividad e indicar áreas de mejora para futuros proyectos. Para poder llevarla a cabo, es necesario conocer las medidas de eficacia de la campaña, es decir relacionar numérica y gráficamente el esfuerzo realizado con los resultados obtenidos, con aspectos como si hacemos un bien para la sociedad, si lo hemos dado a conocer, si la opinión pública ha cambiado, etc. Es importante que esta fase sea llevada a cabo por una consultoría especializada en sociología e investigación de mercados, así como elaborar un listado de medidas correctoras que podrían haber ayudado a aumentar el éxito de la campaña.

.